Control social
9/04/2024
Las noticias falsas y la desinformación no son algo nuevo, pero no es lo mismo compartir información falsa por carta o una llamadita como se podría hacer antiguamente, que desinformar a millones de personas con un solo clic, desde tu casa e incluso anónimamente.
No siempre es fácil reconocer la información falsa y existen muchas estrategias para hacernos creer que es real. pero también es importante recalcar que no dar información completa o sacarla de contexto también es desinformar.
Una vez que tenemos información que creemos que es verdadera, es muy difícil cambiar esa percepción, incluso si hay evidencia que nos demuestra lo contrario. Y el problema viene cuando hay muchos grupos creyendo que su información es la verdadera porque no se logra poner de acuerdo e incluso sucede. Por ejemplo, esto se vuelve más complicado en periodos electorales, cuando tenemos que alcanzar acuerdos y decidir el futuro que queremos como país. Las redes sociales pueden ser muy útiles para fortalecer el debate y el acceso a la información, pero también hay grupos, empresas o personas que se benefician de propagar información falsa en estos espacios. En muchos casos buscan dañar la reputación de otros grupos o de alguna institución, aumentar o disminuir el apoyo a determinadas ideas o simplemente buscan alterar los acuerdos los que hemos llegado como sociedad. Nuestro reto como ciudadanos es no sumarnos a la cadena que comparte información falsa, buscar de quién viene la información, qué fuentes están utilizando y qué dicen otros medios sobre el mismo tema, como cuando buscamos muchas referencias para conocer un lugar o comprar algo.
Es importante como futura educadora social, saber como funcionan los medios de comunicación y como funcionan las maneras de manipulación, para poder transmitírselo al colectivo con el que vamos a tratar, pues sea cual sea el colectivo, siempre van a utilizar el internet y van a ver las noticias.